CÉSAR GARCÍA DEL PINO EN SU CENTENARIO

Gustavo Placer Cervera[i]

Nacido el 19 de julio de 1921, César Augusto García del Pino cursó estudios de Diplomacia y Filosofía y Letras en la Universidad de La Habana así como de Historia y Arqueología en la Sociedad Espeleológica de Cuba además de formarse como Técnico en Excavaciones Arqueológicas en la Escuela de Verano de la Universidad de La Habana.

En 1946 participó en el IV Congreso Nacional de Historia. De ese propio año data su primera publicación, que dio inicio a una vasta obra historiográfica de más de treinta libros y folletos y numerosos artículos resultantes de investigaciones que realizó tanto en Cuba como en archivos Gran Bretaña, Francia y de España. Laboró en el Ministerio de Relaciones Exteriores en los primeros años posteriores al triunfo de la Revolución —desempeñó importantes misiones en el exterior— y posteriormente en la Biblioteca Nacional de Cuba y el Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana.

Casas editoriales como Orbe, Ciencias Sociales, Unión, Política, Imagen Contemporánea, Boloña, así como Carisub S. A., Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, México y Fundación Portuaria, España, entre otras, contaron con su presencia autoral, al igual que revistas como Biblioteca Nacional de Cuba, Santiago, Universidad de La Habana, Ciencias Sociales y Debates Americanos. Entre sus obras pueden apuntarse: Leoncio Prado y la Revolución Cubana (1980, reeditada en 2010 ); las compilaciones El libro de los escribanos cubanos de los siglos XVI, XVII y XVIII (1982) y Documentos para la historia colonial de Cuba: siglos XVI, XVII, XVIII y XIX (1985) y Nuevos documentos para la historia colonial de Cuba (2006)[estos tres  últimos con la coautoría y el apoyo inestimable de su esposa Alicia Melis Cappa –delineante, paleógrafa e ilustradora];   La acción naval de Santiago de Cuba (1988); Carlos García, Comandante General de Vuelta Abajo (1990);  Vikingos, españoles, genoveses, franceses y holandeses en América (1994); Expediciones de la Guerra de Independencia. 1895-1898 (1996); Caboto y Colón: respuesta a dos enigmas (2001); El corso en Cuba. Siglo XVII (2001); La toma de La Habana por los ingleses y sus antecedentes (2002); Antonio Maceo: la campaña de Pinar del Río y su ideario político (2006); El Laborante y otros temas martianos (2007); La Habana bajo el reinado de los Austria (2009); Corsarios, piratas y Santiago de Cuba (2009); La Habana a través de los siglos; Mil criollos del siglo XIX. Breve Diccionario Biográfico (2013) y Naufragios en aguas cubanas. 1510-1898 (2015). Fue además, coautor de varios libros y participó en varias obras colectivas. Cabe mencionar también su selección e introducción crítica de La visita eclesiástica –del obispo Pedro Agustín Morell de Santa Cruz -, así como el folleto Vida de Pedro Agustín Morell de Santa Cruz (ambos de 1985) y su coautoría en el ensayo En torno a un cripto-judío: dos enfoques (1995).

Entre los numerosos reconocimientos que recibió se encuentran: la Distinción por la Cultura Nacional que recibió en 1996;  la réplica del machete de Máximo Gómez otorgada por el MINFAR en 1997 y el Premio Nacional de Historia que le fue otorgado en 1999. Asimismo, en el año 2001 fue condecorado con la Orden Félix Varela de Primer Grado, y en el 2012 recibió el Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas.

César García del Pino fue miembro de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) -de la cual fue vicepresidente 2º durante varios años- y de la Asociación de Historiadores Latinoamericanos y del Caribe (ADHILAC). En 2010 al refundarse la Academia de la Historia de Cuba la Comisión creada a esos efectos lo eligió entre los primeros miembros de número de esa institución. Hombre noble y generoso, César estuvo siempre presto a la ayuda y consejo a los numerosos colegas y estudiantes que a él se acercaban.

Una faceta poco conocida –debido a su proverbial modestia- de la vida de César García del Pino fue su actividad revolucionaria. Militante en su juventud  de la organización Acción Revolucionaria Guiteras, García del Pino participó en la lucha clandestina contra la tiranía batistiana y fue fundador –en los primeros meses de 1959- de los órganos de la Seguridad del Estado pasando después a prestar servicios –como ya se ha expuesto- en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

El académico César Augusto García del Pino falleció en La Habana el 3 de marzo de 2020, a la edad de 98 años. Hasta los últimos momentos de su larga y fructífera existencia se mantuvo fiel a su pasión por la Historia. Como prueba de ello nos dejó un libro inconcluso.


[i] Gustavo Placer Cervera.-Doctor en Ciencias Históricas. Investigador Titular del Instituto de Historia de Cuba. Miembro de Número de la Academia de la Historia de Cuba. Miembro de la Sección de Base de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) del IHC.

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