Importantes decisiones con respecto al Premio Provincial de Historia Eusebio Leal Spengler 2020.

En reunión del Secretariado Provincial de la Unión de Historiadores de Cuba (UNHIC) en La Habana, efectuada el 29 de mayo, se tomaron importantes decisiones con respecto al Premio Provincial de Historia Eusebio Leal Spengler.

La primera de ellas, que debe resultar de beneplácito para todos los afiliados, consistió en que en este año se otorgue el premio en dos oportunidades, tomando como fundamento que el correspondiente al año pasado no pudo convocarse por varias causas —entre otras el inicio de la pandemia que nos azota—. De esta forma, el que se encuentra en proceso se entregará, en fecha próxima, como el Premio Provincial de Historia Eusebio Leal Spengler 2020. Una vez materializado ello se convocará al Premio correspondiente al año 2021, para ser entregado en el mes de diciembre, en el contexto del 40 aniversario de la creación de la Unión de Historiadores de Cuba y la realización de la segunda edición del Taller La Historia, los historiadores y la sociedad cubana actual. El segundo aspecto de interés en la mencionada reunión del Secretariado fue la aprobación del Jurado que deliberará para el otorgamiento del Premio correspondiente al 2020. El mismo estará presidido por el Dr.C. Félix Julio Alfonso López, Historiador Adjunto de la Oficina del Historiador de la Ciudad, y estará integrado también por la Dra.C. Yolanda Díaz Martínez, del Archivo Nacional de la República de Cuba; el Dr.C. Nicolás Garófalo Fernández, Profesor Titular de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana; la MSc. Raisa Fornaguera de la Peña, directora del Museo de Regla, así como la MSc. Magdalena Valdés Noriega, directora del Centro Provincial de Superación para la Cultura Félix Varela. (A continuación dos enlaces de descarga de archivos PDF donde se aborda el tema)

Premio Provincial de Historia Eusebio Leal Spengler

Premio Provincial de Historia Eusebio Leal Spengler

DESDE EL AULA. La historia es contraste: conocer los horrores para apreciar los honores.

DrC. Nicolás Garófalo Fernández. Profesor Consultante de Historia de Cuba y miembro de la UNHIC-La Habana

A esta conclusión llegué hace un tiempo después de impartir la conferencia a mis alumnos de primer año de las carreras de Lengua Alemana y Francesa, por supuesto, en idioma español.

Tenía que tratar uno de los períodos más complejos de la etapa republicana cubana: 1925-1935, por cuanto hay que abordar la crisis del modelo neocolonial y las alternativas de solución: reformista y revolucionaria. Incluí en la clase también lo íntimo y anecdótico, porque vale mezclar la esencia con la fragancia, más cuando las motivaciones disminuyen a cerca de cien años de los acontecimientos.

Veamos algunas circunstancias que antecedentes e ilustran el período abordado, que trascurre en lo que los cubanos conocemos por el régimen del machadato y el proceso revolucionario de los años de 1930.

La joven madre llevaba en sus brazos su encantadora criatura y se la enseñó a un venerable y querido anciano, el Generalísimo Máximo Gómez Báez, llegado a La Habana al término de la guerra de independencia, por la que tanto luchó y al examinar la criatura predijo: este niño tiene unos ojos y una mirada que auguran un gran porvenir.

El natural de Alquizar se llamaba Rubén y por apellidos: Martínez, ilustre maestro matancero, y Villena, de ascendencia culta. Ese infante llegó a ser presidente de la República Escolar, juego que se practicaba en su Escuela Primaria No. 37 del Cerro, y por ello recibió una carta de felicitación del entonces Secretario de Gobernación, Gerardo Machado Morales.

Esta anécdota me vino a la memoria cuando empecé la clase, aunque no hablé de ello, contaba con tiempo limitado para el tratamiento histórico que correspondía desde la llegada a la presidencia del mismo Machado, que era general de brigada del Ejército Libertador porque se lo había ganado, dije, ya que dichos grados no se regalaban ni compraban en la institución mambisa.

Hablaré de contrastes para ser objetivos y creíbles. Machado en sus inicios de la presidencia terminó la edificación de la escalinata de la entonces Universidad Nacional, que mis alumnos habían subido el primer día de clases como tradición de saberse llegados a la Educación Superior, a lo máximo, aunque mucho después se comprende que es un paso más en la escalera que hay que subir, no sin tropiezos, durante toda la vida. Sin embargo, el organizador de la Guardia Rural republicana cerró dicha institución en 1930 por el rechazo de estudiantes y profesores a sus ambiciones de poder.

Machado fue también el hombre que promueve la edificación del Capitolio, bastante grande y suntuoso para la época, pero que recién renovado con gran amor y recursos bajo el concurso del eminente historiador Eusebio Leal Spengler, sirve de patrimonio nacional para la sede de nuestro parlamento y que será lugar para visitas perdurables.

Aproveché para indagar si mis alumnos habían visitado el Capitolio. Solo una parte levantó la mano de 48 presentes y, por tanto, debían hacerlo, entre otras razones, para cuando tuvieran que acompañar a franceses y alemanes. Ahora recuerdo que hay guías de turismo “por cuenta propia” en la capital, que les han dicho a los extranjeros que los barbudos llegaron a La Habana el 8 de enero de 1959 a bordo del yate Granma. Lo más lamentable, dichos turistas arriban al Museo de la Revolución asegurando como cierto esta errónea versión que le contaron dichos “especialistas”.

Sigo hablando de los contrastes porque Machado fue el gobernante que promovió la Carretera Central, obra del siglo que permitió la comunicación por tierra a los cubanos, aunque también sirvió para engordar sus bolsillos como contratista.

La  comprensión plena de la importancia de esta obra, les dije a mis estudiantes, la tuve hace más de veinte años cuando entrevisté a una maestra e inspectora de Santa Clara, Las Villas, con trayectoria relevante, nombrada Margot Machado Padrón, descendiente de la familia del propio presidente aunque con diferentes ideales, quien me contaba que gracias a la Central podía trasladarse cada fin de semana a recibir las clases sabatinas de la carrera de  Pedagogía que se ofrecían en la Universidad de La Habana  hasta graduarse en 1937. Por tanto, sus sueños se hicieron realidad con esta obra, los ómnibus expreso Flecha de Oro que cubrían la ruta y el apoyo de su esposo médico que se quedaba al cuidado de los niños.  

Sin embargo, en esta mirada de contrastes, Machado no queda bien parado, porque, entre otros muchos males, empeñó la nación con la construcción del Reclusorio “Modelo” para Hombres en Isla de Pinos, rodeado de agua marina y de tiburones, donde encerró a los que querían respirar aire limpio y  libre, entre ellos, Raúl Roa García, que tanto bien hizo a la cultura cubana y a otro gigante, Pablo de la Torriente Brau, quien en 1936 derramó su sangre combatiendo  por la España Republicana en Majadahonda, escenario de la defensa de Madrid.

El programa electoral de Machado se había pronunciado contra la elección presidencial por dos términos consecutivos[1],  lo cual “olvidó” tempranamente en la presidencia con la prórroga de poderes que violaba la Constitución de 1901 al “legitimar” su mandato hasta 1935, proceso que recibió el creciente repudio de diferentes sectores, dándose inicio a un régimen dictatorial que agravó la represión selectiva inicial contra comunistas y otros opositores.

Una promesa de Machado a los círculos económicos estadounidenses que le entregaron una fortuna para promover su candidatura a la presidencia en 1925, consistió en afirmar que sus intereses estarían garantizados, ya que durante su administración no habría desórdenes porque tenía suficientes fuerzas materiales para reprimirlos. Cumplió con su palabra de atenazar una y otra vez, pero para el bien de Cuba, a pesar de la represión generalizada, la mentira y la Mediación imperial, la huelga general de los trabajadores, a la cual Villena brindó sus últimos alientos, hizo estallar su régimen de oprobios el 12 de agosto de 1933.

Un viejo amigo electricista con vocación de historiador me contó que Machado ese día de liberación se montó en su coche, avanzó por el terraplén que es hoy la calle 23 del Vedado y llegó hasta el aeropuerto de Marianao para huir hacia las Bermudas.

La mejor sentencia del machadato nos la brindó Fabio Grobart, fundador del partido de los comunistas en 1925, cuando nos dijo en un concentrado nacional de superación de profesores de Historia en el entonces Instituto Tecnológico de Química “Mártires de Girón”, el 20 de marzo de 1970: no hubo un Machado bueno y otro malo, como afirmaban algunos ancianos de la época.  Siempre fue el mismo león, la diferencia es que empezó como el rey de la selva, a quien todos obedecían y terminó enjaulado, hasta con el rechazo de la burguesía. Esto sí se lo expliqué a mis estudiantes.

En tiempos que tanto adversario pagado con envoltura académica y posesión de redes sociales, tergiversa y manipula nuestra historia e incluso capta la atención de algunos incautos que copian sus escritos sin apreciar medias verdades y mentiras, hay que indignarse y enseñar con frescura y compromiso el valor del pensamiento propio y de la crítica histórica en busca de la verdad y de la ética en cada proceso social que examinamos.  Con esta intencionalidad cultural y de valores trabajamos en el aula.


[1] Documentos para la Historia de Cuba, de  Hortensia Pichardo Viñals, T III, p. 261. Ed. Pueblo y Educación, La Habana, 2001.

Fabio Grobart

Rubén Martínez Villena

Gerardo Machado

Evento Científico Bibliotecológico

La Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI) los invita al Encuentro Nacional Científico Bibliotecológico, en La Habana del 2 al 5 de junio del 2021, con la temática “Biblioteca, Sociedad y Desarrollo Sostenible”, dedicado al 12O Aniversario de la Biblioteca Nacional de Cuba, al 35 de la Asociación Cubana de Bibliotecarios y a la celebración del DIA DEL BIBLIOTECARIO y LAS BIBLIOTECAS, en la modalidad VIRTUAL, es decir no presencial, por Internet. Podrá tener acceso además a cuatro interesantes paneles en vivo, con las siguientes temáticas: “Las nuevas realidades de la biblioteca ante la pandemia de la Covid 19”, Bibliotecas, contribución histórica a la cultura local y nacional”, Protección y preservación de la memoria nacional en las bibliotecas” y “El rol de las bibliotecas ante los cambios sociales y tecnológicos”.

Visión cubana sobre la Guerra de las Malvinas, a propósito del libro del historiador: Gustavo Placer Cervera

Conflicto Malvinas una visión desde Cuba”, libro escrito por el historiador Gustavo Placer Cervera narra la Guerra de las Malvinas o conflicto del Atlántico Sur (en inglés, Falklands War) con el enfrentamiento bélico entre Argentina y Reino Unido que sucedió en las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. La guerra se desarrolló entre el 2 de abril, día del desembarco argentino en las islas, y el 14 de junio de 1982, fecha acordada del cese de hostilidades en Malvinas, aunque los británicos invadieron las islas Sandwich del Sur y el 20 de junio desalojaron las instalaciones de la Base Corbeta Uruguay de Argentina, en el marco de la Operación Keyhole. El origen de la guerra fue el intento por parte de Argentina de recuperar la soberanía de las islas, a las que las Naciones Unidas consideran territorios en litigio entre Argentina y el Reino Unido, aunque este último los administra y explota. Su descubrimiento es motivo de controversias; fueron ocupados en forma sucesiva por España, Francia, Argentina y el Reino Unido (en la actualidad). Argentina considera que estos territorios se encuentran ocupados por una potencia invasora, y los considera parte de su provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. El saldo final de la guerra en vidas humanas fue de 649 militares argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños. El autor nos adentra en este conflicto bélico y nos muestra la visión que se tuvo desde Cuba. (Enlace a la noticia en nuestro canal de YouTube https://youtu.be/1NDqUonBHuE)

Las gavetas de la CIA

Por Froilán González y Adys Cupull.

El mismo guion para todos los tiempos.

En la interesante entrevista Ramiro Barrenechea manifestó: “Hay otro capítulo importante en el cual la CIA participa de manera directa en tergiversar lo que el Comandante había registrado en su Diario; Ricardo Aneyba que, en ese momento, era una especie de delegado personal del presidente Barrientos en el Ministerio de Gobierno y cumplía funciones de inteligencia, también era responsable del departamento de reproducción fotográfica y de escucha de  la CIA para controlar la actividad tanto del presidente Barrientos como de los ministros y los altos mandos militares.

“Lo que dice Aneyba es realmente revelador. Los agentes de la CIA trataron de introducir frases distorsionantes en el Diario del Che, la falsificación grafo técnica para imitar la letra del Comandante e introducir estos falsos mensajes.  Antonio Arguedas le ordenó reprodujeran en microfilm dos ejemplares del Diario del Che. Seguir leyendo

La CIA y el Diario del Che

Por Froilán González y Adys Cupull.

El mismo guion para todos los tiempos.

En abril del 2018 entrevistamos a Gary Paul García, miembro de la Comisión de la Verdad, quien manifestó lo importante de tener en cuenta el daño económico y expresó:

“Muchos de los planes de asistencia, ayuda y cooperación, por parte del imperialismo norteamericano, tenían una injerencia clara, para controlar las reservas petrolíferas y para posicionar a la Gulf Oíl Company.

“El Plan de estabilización monetaria pretendía controlar la economía nacional, fue estructurado por el gobierno de Estados Unidos y el Banco Interamericano de Desarrollo y el objetivo fundamental era la reestructuración de la minería nacionalizada por la Revolución del 52.

“El objetivo real, era desnacionalizar la minería estatal. Ello explica las masacres mineras, para implantar las medidas económicas, incorporando diferentes clausulas y puntos específicos, como el despido masivo de trabajadores, la reducción de salarios, en hasta un 50%. Cuando el golpe de estado de Barrientos, hubo un período de tregua hasta mayo de 1965, porque las milicias obreras y campesinas, herencia de la Revolución del 1952, andaban armadas. Seguir leyendo

Dominio de la cultura y la economía

III.- Dominio de la cultura y la economía

Por Froilán González y Adys Cupull.
El mismo guión para todos los tiempos.

Entre los que sufrieron la censura de prensa, estuvo el escritor y periodista Juan José Capriles Márquez, trabajó como redactor en los periódicos bolivianos Presencia, El Diario y La Nación y en Perú en las revistas Crónicas, Caretas y Cascabel hasta su regreso a Bolivia y en 1960 solicitó asilo en Brasil, donde trabajó en la sección internacional de O ESTADO DE SAO PABLO y en la Revista CRUZEIRO. En 1965 fundó en Bolivia el semanario Critica.  Es autor de varios libros. Seguir leyendo